"El sueño es un arte poético involuntario." Immanuel Kant (1724-1804) Filosofo alemán. Compartamos nuestros sueños, esa labor humilde del inconciente que provoca maravillas que uno olvida. Compartamos los imposibles lo ridículo lo perfecto lo terrible... la magia de crear mundos innumerables, esos que dejamos ir cuando despertamos, como si no tuvieran valor por no poder asirlos. También estamos vivos cuando dormimos.
sábado, 5 de febrero de 2011
Sueño I
La 1er imagen es de una ciudad con mucho parque y flores. Es de noche. Se abre una fosa en alguna de las calles (como una salamanca) por dónde salgo yo: "un caballo blanco del infierno" y a mi lado, imitando casi perfectamente mis movimientos, "un caballo negro del infierno". Salgo con un galope desenfrenado, no soy ese animal, mi espíritu está preso en él, siento la velocidad pero no puedo acceder a sus intenciones, al motor mental de sus pensamientos. Viajo en esa bestia y registro a la otra que la sigue como una sombra; trato de dilucidar por qué tanto vértigo; corremos alrededor de una plaza que comienza a convertirse en un pequeño Coliseo de fuego. Van a hacer un sacrificio, lo persivo, me aterra, no quiero ser complice de eso y me quiero escapar. Sé que ya detectaron una víctima, es desesperante. Empiezo a esforzarme para salir. En un momento mi espíritu (que es una sensación sin forma), queda agarrado de las ancas traseras del "caballo blanco del Infierno" cada vez va más rápido, el fuego ilumina todo, la noche está chorreada de rojos y anaranjados, veo las siluetas de las personas que huyen y yo no recuerdo si me animaba a saltar. (año 2007)
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